ES + EN
Listen
275
Poems by Emily Dickinson, Three Series, Complete
Collection 8, Poem 35
XXXV.
No
fue
muerte,
pues
me
incorporé,
Y
todos
los
muertos
yacen;
No
fue
noche,
pues
todas
las
campanas
Sacaron
sus
lenguas,
para
el
mediodía.
No
fue
escarcha,
pues
en
mi
carne
Sentí
sirocales
rastrear,—
Ni
fuego,
pues
sólo
mis
pies
de
mármol
Podrían
mantener
fresco
un
presbiterio.
Y
sin
embargo
tenía
el
sabor
de
todos
ellos;
Las
figuras
que
he
visto
Dispuestas
ordenadamente,
para
entierro,
Me
recordaron
las
mías,
Como
si
mi
vida
fuera
rapada
Y
ajustada
a
un
marco,
Y
no
pudiera
respirar
sin
una
llave;
Y
era
como
medianoche,
algunos,
Cuando
todo
lo
que
tictacaba
se
ha
parado,
Y
el
espacio
mira
fijamente,
en
derredor,
O
escarchas
pavorosas,
primeras
mañanas
de
otoño,
Anulan
el
terreno
palpitante.
Pero
más
como
caos,—sin
pausa,
frío,—
Sin
una
oportunidad
o
soporte,
O
ni
siquiera
un
reporte
de
tierra
Que
justifique
la
desesperación.
||
||
Poems by Emily Dickinson, Three Series, Complete — C2 Spanish | Cuentana